La rehabilitación funcional mejora el trastorno bipolar

De izquierda a derecha, los doctores Anabel Martínez-Arán, Caterina del Mar Bonnin y Eduard Vieta.
Sonia Moreno. DMedicina | lunes, 15 de septiembre de 2014

La clasificación de trastornos mentales DSM-5 apenas introduce grandes cambios en el trastorno bipolar (TB), salvo la inclusión de los pacientes que desarrollan cuadros maníacos asociados al tratamiento antidepresivo, así como una revisión más sutil de los estados mixtos.

La clasificación de trastornos mentales DSM-5 apenas introduce grandes cambios en el trastorno bipolar (TB), salvo la inclusión de los pacientes que desarrollan cuadros maníacos asociados al tratamiento antidepresivo, así como una revisión más sutil de los estados mixtos. A diferencia de lo que ha ocurrido con otras enfermedades, los criterios de diagnóstico del TB recogidos en el manual salen reforzados con la reciente publicación de los estudios de campo, destaca Eduard Vieta, jefe de la Unidad de Trastorno Bipolar del Hospital Clínico, de Barcelona.

Vieta presenta una actualización del TB en sesión plenaria del congreso mundial. En ella resume los estudios de neuroimagen que muestran cambios morfológicos y estructurales en el cerebro relacionados con alteraciones en la función cognitiva son alteraciones más sutiles que en la esquizofrenia o Alzheimer, pero también deterioran la vida social y profesional. De hecho, es frecuente que el TB impida el desarrollo adecuado de esta faceta, aunque el cociente intelectual de los pacientes sea igual o incluso superior a la media de la población sana".

Ensimismados
Una de esas alteraciones cerebrales atañe a la denominada red funcional por defecto, "el circuito neuronal que permite pensar en nosotros, ensimismarnos, y que en el TB cuesta desactivar, lo que dificulta la interacción con el exterior". Para mejorar la funcionalidad, la rehabilitación funcional -revela un estudio del Ciber de Salud Mental- logra resultados muy positivos en casos graves o en estadios avanzados.

"Esta intervención busca la mejoría funcional, pero no con ejercicios que entrenen la capacidad cognitiva -sudokus, por ejemplo- sino ejercitando las habilidades de comunicación interpersonal, como recordar detalles, los nombres de las personas, etc.". El manual con esta estrategia se presentará en el congreso de neuropsiquiatría de Berlín.

También relativamente reciente es la incorporación al arsenal terapéutico de asenapina y lurasidona. En fases de investigación más precoz se encuentran los fármacos que actúan sobre la vía del glutamato -moléculas derivadas de la ketamina-, cuyo perfil promete una acción ultrarrápida. Por otro lado, avanza la investigación en el abordaje con neuroestimulación quirúrgica, y todo ello sin olvidar la importancia y vigencia de la psicoterapia.