La spin off, liderada por Pere-Joan Cardona, que fabricará el probiótico contra la tuberculosis consigue financiación para terminar los ensayos

Dr. Pere Joan Cardona, investigador del CIBERES/ foto: Badalonaparla.cat
CIBERES | lunes, 1 de septiembre de 2014

La spin-off de Germans Trias que fabricará el probiótico contra la tuberculosis consigue financiación para terminar los ensayos y encontrar distribuidores internacionales. La compañía Manremyc, liderada por el doctor Pere-Joan Cardona (investigador del CIBERES en el Hospital Germans Trias i Pujol), ha desarrollado el producto a partir de una bacteria de la misma familia que la que causa la enfermedad. El objetivo es que este suplemento alimentario pueda llegar especialmente a los países en vías de desarrollo en que muere más gente por tuberculosis.

Un año y cuatro meses después de constituirse, la primera empresa derivada (spin-off) creada desde el Institut d’Investigació en Ciències de la Salut Germans Trias i Pujol, ha conseguido una segunda ampliación de capital de 300.000 euros. Esto le permitirá terminar los ensayos clínicos para constatar la eficacia de un suplemento alimentario destinado a reducir el riesgo de que las personas infectadas por la bacteria de la tuberculosis desarrollen la enfermedad. También se podrán buscar socios internacionales para comercializar, a menos de 5 euros por persona y año, este alimento funcional a los países con más infecciones y muertos por la patología.

Manremyc es una compañía nacida a partir del trabajo de los investigadores de la Unidad de Tuberculosis Experimental (UTE) de Germans Trias. Esta Unidad, liderada por el doctor Pere-Joan Cardona, se dedica desde 1997 al estudio de los mecanismos patogénicos que causan la tuberculosis. En diecisiete años de trabajo, han llevado a cabo varias aportaciones innovadoras en referencia a las causas de la enfermedad, y han concluido que las personas infectadas que la desarrollan lo hacen porque su cuerpo genera una respuesta inflamatoria demasiado intensa contra las bacterias, que acaba siendo perjudicial contra el propio cuerpo. A partir de este hallazgo, y después de revelar también que el tratamiento con antiinflamatorios comunes como el ibuprofeno ayuda a curar la patología, han decidido buscar un mecanismo para regular la respuesta inflamatoria y evitar que sea lo bastante exagerada como para causar la enfermedad.

Así es como han creado Nyaditum resae®, un suplemento alimentario fabricado a partir de una micobacteria inactivada por calor que es de la misma familia que la que causa tuberculosis, pero presente en el medio ambiente. Esta  micobacteria, llamada Mycobacterium manresensis, fue descubierta en el agua del río Cardener, en Catalunya, e identificada por primera vez por los investigadores de la UTE. El probiótico resultante, al ser administrado en comprimidos durante dos semanas, provoca que el cuerpo aprenda a tolerar de forma natural a la micobacteria de la tuberculosis, de modo que la respuesta inflamatoria que genera contra el microorganismo, en caso de infección, es menos intensa. Esto ha de evitar que se desarrolle la enfermedad, como ya se demostró en ratones y como se prevé constatar de forma indirecta en humanos durante los próximos meses, cuando se obtendrán los resultados del ensayo clínico que ahora termina, el cual, por otro lado, confirmará la seguridad del producto. “Al tomar por vía oral un probiótico como este repetidamente, el sistema inmunitario lo acaba considerando un alimento, como si se acostumbrara. Así es como generamos tolerancia del cuerpo a este tipo de micobacteria y evitamos una reacción demasiado intensa contra la bacteria de la tuberculosis”, explica el doctor Cardona.