Miquel Bioque: La esquizofrenia no es solo una enfermedad mental, afecta a todo el organismo

Miquel Bioque, investigador del CIBERSAM
www.madrimasd.org | Agencia EFE Salud | jueves, 6 de febrero de 2014

Entrevista a Miquel Bioque, psiquiatra e investigador del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS) de Barcelona.

Bioque (Barcelona, 1980) es doctor en Medicina y máster universitario en Investigación y Ciencias Clínicas por la Universidad de Barcelona. Ahora está centrado en la investigación de la esquizofrenia, un proyecto enmarcado en el Centro de Investigaciones Biomédicas en Red (CIBERSAM). Un 1% de la población mundial padece esta enfermedad.

Pregunta. ¿En qué consiste el proyecto de investigación sobre la esquizofrenia?
Respuesta. Se trata de ver hasta qué punto existe un componente inflamatorio en el origen de la esquizofrenia; qué papel juega el sistema inflamatorio en sus causas. La implicación de alteraciones inflamatorias o inmunológicas en la esquizofrenia es un abordaje innovador de la enfermedad. Iría en la línea de la actual reformulación del concepto de enfermedad psicótica al suponer un impacto no solo cerebral sino en todo el organismo, ya que el sistema inflamatorio está en todo el cuerpo. La esquizofrenia no es sólo una enfermedad mental sino que tiene un impacto multisistémico, afecta a todo el organismo. Es la hipótesis en la que se enmarca este proyecto.

P. La muestra del estudio se ha basado en pacientes que han tenido los primeros episodios psicóticos
R. Sí, la muestra del estudio es especialmente válida porque excluye muchos valores de confusión: la cronicidad, la presencia de fármacos antipsicóticos, la comorbilidad con otros trastornos físicos... Una de las principales carencias de la Psiquiatría es la falta de biomarcadores válidos. No existen de momento. ¿Y por qué no se han podido describir biomarcadores? Porque no eran muestras válidas, eran heterogéneas, que no se pueden extrapolar a toda la población.

P. ¿Cuál es la relación entre la esquizofrenia y el sistema endocannobinoide?
R. En nuestra investigación se ha observado en pacientes que debutan con episodios psicóticos que presentan una mala regulación del sistema endocannobinoide, que está distribuido por todo el cuerpo y con funciones en el sistema metabólico, inmunológico y neurológico. También el desequilibrio inflamatorio puede estar relacionado con fenómenos de envejecimiento precoz. El 20% de los pacientes con esquizofrenia muere antes que el resto de la población (excluyendo el suicidio, que también es otra causa importante de muerte en esta patología).

P. Entonces... ¿cuáles son las principales conclusiones de este estudio?
R. Al describirse un desequilibrio inflamatorio y una 'desrregulación' periférica del sistema endocannobinoide en pacientes con primeros episodios psicóticos, se abren dos líneas muy importantes:

Una, que estos elementos podrían ser biomarcadores de la enfermedad y se puede relacionar con tener un mayor riesgo (inflamatorios) y un mayor efecto de protección (antiinflamatorios) y dos, se abre el abordaje a nuevas dianas terapéuticas.

Ya no hay que pensar solo en los antipsicóticos clásicos, sino en fármacos que ayuden a regular el desequilibrio inflamatorio (antiinflamatorios) que ahora, o no existen, o existen y no sabemos de su utilidad para tratar la esquizofrenia. Es decir, un primer episodio psicótico produce un gran proceso inflamatorio sostenido y en ese proceso de la enfermedad sería interesante, además del tratamiento antipsicótico, utilizar un tratamiento antiinflamatorio. Incluso se han hecho estudios con antiinflamatorios al uso, como la aspirina. Probablemente los antiinflamatorios que tienen más interés no son aquellos que podamos usar al azar, sino los que vienen a controlar las vías o marcadores que hemos descrito.

P. La esquizofrenia tiene un origen genético pero todavía no se conoce por qué se produce esa alteración genética
R. El 80% es de origen genético y el 20% restante se debe a factores ambientales como consumo de cannabis, complicaciones en el embarazo y parto, padres de edad elevada, y algunos movimientos migratorios. Es decir, si una persona fuma cannabis y tiene predisposición genética para la esquizofrenia tiene más probabilidad de desarrollar la enfermedad que otra que no consume drogas.

P. Precisamente el consumo de cannabis fue otro de los factores a tener en cuenta en el estudio con los pacientes con esquizofrenia
R. Sí, el cannabis es uno de los factores ambientales más relacionados con la esquizofrenia. En nuestra muestra de 335 pacientes, un 45% de ellos eran consumidores habituales de cannabis. Pero, sobre todo, el uso de cannabis en la adolescencia es el que aumenta el riesgo de tener un episodio psicótico y se asocia con una disminución de la edad de inicio de la enfermedad, hace que debute antes.

P. ¿Hacia dónde se dirige la investigación en el campo de las enfermedades mentales?
R. En general, el estudio de la Psiquiatría se centra en biomarcadores biológicos (genéticos, neuroimagen, bioquímicos...) que ayuden al diagnóstico y a la monitorización de la evolución. En el caso concreto de la esquizofrenia, una línea importante es la búsqueda de nuevas dianas farmacéuticas. Digamos que desde hace cuarenta años, en antipsicóticos ha habido pocas novedades, sobre todo en lo que tiene que ver con la respuesta para los síntomas negativos de la enfermedad y los síntomas cognitivos.

P. La esquizofrenia... ¿es una enfermedad que ha evolucionado?
R. No, es una enfermedad que se ha mantenido más o menos estable. Hace un siglo la prevalencia de la enfermedad no se calculaba como ahora. Afecta a un 1% de la población mundial. El consumo de cannabis en las últimas décadas lo que ha provocado en las personas predispuestas genéticamente a la enfermedad es que se haya adelantado la edad de debut de esta patología.

P. ¿Cómo está afectando la crisis económica española a la investigación?
R. En mi opinión, la repercusión está siendo dramática. La crisis ha truncado la gran progresión que tenía la investigación en salud mental en España. En los últimos tres o cuatro años se han recortado muchos proyectos de investigación, sobre todo de personal. Hace muy difícil que aparezcan nuevos equipos de investigación, se mantienen a flote solo los más importantes, que integran el CIBERSAM. Hemos de buscar financiación en Europa y Estados Unidos.

P. ¿Cómo define el papel de los jóvenes en la investigación?
R. Los jóvenes son una parte vital de los equipos de investigación dado el entusiasmo, las ganas de trabajar y la búsqueda de abordajes innovadores. Hay que recalcar la importancia que tiene la figura de la carrera profesional del investigador. En el Instituto de Investigaciones Biomédicas Augusto Pi i Sunyer (IDIBAPS) se está fomentando la carrera profesional del investigador para que puedas ser líder de un equipo como investigador junior y poder ir creciendo dentro del equipo. Igual que existe la carrera profesional a nivel asistencial, en un hospital como especialista, es importante que exista igualmente a nivel de investigación en los grandes institutos.

P. Usted es médico especializado en Psiquiatría e investigador. ¿Cuál es su reto profesional?
R. Mi reto es poder liderar una línea de investigación y un equipo dentro de la Unidad de Esquizofrenia del IDIBAPS. Una vez hecho el doctorado, es cuando motiva seguir con una línea de investigación propia. Es mi reto a medio plazo.

Autor:   Ana Soteras