Impacto del confinamiento y la pandemia COVID-19 en personas con o sin un trastorno mental

Eduard Vieta y Miquel Bernardo, jefes de grupo del CIBERSAM en el Hospital Clínic
CIBER | martes, 22 de diciembre de 2020

Investigadores de la Unidad de Trastornos Bipolares y Depresivos y de la Unidad de Esquizofrenia del Hospital Clínic de Barcelona, IDIBAPS y CIBERSAM pertenecientes a los grupos liderados por Eduard Vieta y Miquel Bernardo, publicaron recientemente  un artículo en la revista Journal of Affective Disorders con los primeros datos del proyecto Barcelona Resilience Survey for Mental Health COVID-19 (BRIS-MHC), un estudio longitudinal planteado para evaluar el impacto del confinamiento y la pandemia COVID-19 en sujetos con o sin un trastorno mental. El estudio concluye que las personas con un trastorno mental suelen presentar mayores dificultades para afrontar situaciones estresantes, como es la pandemia por la COVID-19.

En este trabajo los autores describen los primeros resultados fruto de la encuesta llevada a cabo durante el primer confinamiento y el inicio del estado de alarma en España. Se compararon los resultados de 413 individuos sin trastorno psiquiátrico versus 206 que reportaron tener el diagnóstico de un trastorno mental. Los sujetos sanos informaron utilizar más estrategias de afrontamiento saludables para lidiar con el confinamiento comparado con las personas diagnosticadas con un trastorno psiquiátrico como, por ejemplo, seguir una rutina, mantener una dieta saludable, practicar ejercicio físico o hablar con familiares y amigos. También reportaron menor sintomatología ansiosa y depresiva así como menos cambios en la calidad del sueño y en el consumo de tabaco. Cuando los autores analizaron posibles diferencias entre distintos trastornos psiquiátricos, las personas con trastornos de ansiedad y/o depresión parecían afrontar peor la situación de pandemia comparado con aquellas con un trastorno mental severo como el trastorno bipolar o la esquizofrenia. El primer grupo presentaba un mayor malestar psicológico, más alteraciones en el sueño, informaron haber sufrido más situaciones desagradables durante el confinamiento y mantenían expectativas más negativas hacia el futuro.

La evidencia científica señala que los individuos con un trastorno mental suelen presentar mayores dificultades para afrontar situaciones estresantes, como la que estamos viviendo actualmente,  incrementando consecuentemente  el riesgo de recaída. A pesar que los autores no detectaron diferencias entre grupos en variables directas como el número de visitas a urgencias psiquiátricas, número de ingresos hospitalarios o tentativas suicidas, comentan que “actualmente hay bastante evidencia que la pandemia COVID-19 impacta en la salud mental de una gran parte de la población, por lo que el seguimiento longitudinal y el estudio de otras variables relacionadas como el clima familiar, la resiliencia y la cognición nos proporcionarán más datos y ayudarán a comprender mejor las consecuencias de la situación de pandemia sobre la salud mental en la población general y, más específicamente  en nuestros pacientes”.

Estudios de este tipo también son un primer paso para ayudarnos a comprender qué poblaciones pueden necesitar intervenciones psicoterapéuticas específicas para hacer frente  a situaciones estresantes. Fortalecer la resiliencia de cada uno a través de la promoción de hábitos de vida saludables, mantener rutinas en la vida diaria, proporcionando pautas de higiene del sueño y técnicas de relajación pueden ser herramientas útiles para afrontar esta situación.

 

Referencia del artículo:

Solé B, Verdolini N, Amoretti S, Montejo L, Rosa AR, Hogg B, García-Rizo C, Mezquida G, Bernardo M, Martínez-Aran A, Vieta E, Torrent C. Effects of the COVID-19 pandemic and lockdown in Spain: comparison between community controls and patients with a psychiatric disorder. Preliminary results from the BRIS-MHC STUDY. J Affect Disord. 2020 Nov 24;281:13-23. doi: 10.1016/j.jad.2020.11.099. Epub ahead of print. PMID: 33279864; PMCID: PMC7683299.

Cibersam