Javier Bermejo y Leocadio Rodríguez reciben ayudas a la Investigación Biomédica de la Fundación Francisco Soria Melguizo

Las Ayudas y el Premio Francisco Soria Melguizo fueron entregados en la RANM
CIBER | viernes, 18 de diciembre de 2020

La Fundación Francisco Soria Melguizo ha destinado más de un millón de euros al impulso de la Investigación Biomédica de excelencia en España en 2020, a través de sus convocatorias de Ayudas a la Investigación Biomédica y del Premio Francisco Soria Melguizo que se entregaron en la tarde de ayer en Madrid, en un acto celebrado en la sede de la Real Academia Nacional de Medicina.

Dos proyectos de investigación, sobre las secuelas cardíacas tras infección por SARS-CoV-2, liderado por el Dr. Javier Bermejo en el CIBER de Enfermedades Cardiovasculares (CIBERCV); y sobre la incidencia que las alteraciones mitocondriales tienen sobre la morbilidad de la población de mayor edad, liderado por el Dr. Leocadio Rodríguez en el Hospital Universitario de Getafe, han resultado seleccionados para recibir las dos ayudas que contemplaba esta convocatoria, dotada en su conjunto con 900.000 euros. Por su parte, el Premio Francisco Soria Melguizo se ha otorgado al Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla, por su contribución al conocimiento en el campo de la Microbiología.

Implicaciones cardiovasculares de la COVID-19 y envejecimiento

La Fundación ha centrado las convocatoria de ayudas de 2020 en una doble línea de ayudas: promover el análisis científico sobre la incidencia que la COVID-19 pueda tener sobre las enfermedades cardiovasculares y conocer cuáles son los factores que inciden en la cronicidad y el envejecimiento, para entender mejor cómo funcionan los mismos desde un enfoque basado en la evidencia científica, y con el horizonte puesto en preservar la salud de las personas de mayor edad.

En este sentido, en la primera de las líneas de ayudas, el Patronato de la Fundación, atendiendo al dictamen de su Consejo Científico Asesor, adjudicó 450.000 euros al ‘Proyecto sobre investigación de secuelas cardíacas tras infección por SARS-CoV-2’, cuyo investigador principal es el Dr. Francisco Javier Bermejo Thomas, del CIBER de Enfermedades Cardiovasculares (CIBERCV). El Consejo Científico Asesor de la Fundación Francisco Soria Melguizo valoró especialmente “el alcance predictivo que el resultado de la investigación tendría sobre lo que se estima que puede constituir un importante problema de salud derivado de la infección por SARS-CoV-2, así como el carácter traslacional de dichos resultados en cuanto contribuyan al diagnóstico y la terapia de las secuelas cardiovasculares derivadas de la citada infección”.

En su intervención, el Dr. Bermejo agradeció la ayuda concedida, y recordó que “el componente cardiovascular juega un papel muy importante en la COVID-19, cuyas consecuencias finales todavía desconocemos, siendo a la vez factor de riesgo, y determinante en el pronóstico y en el desarrollo posterior de secuelas”. Por ello, el proyecto seleccionado, que se hará sobre cohortes de estudio que incluyen más de 400 pacientes que pasaron la COVID-19 en la primera ola de la pandemia, se centra en investigar las secuelas de la enfermedad por SARS-CoV-2 en el corazón dependiendo de la intensidad de la infección. En el proyecto participan también los grupos liderados por Marina Pollán en el CIBERESP y por Antonio Torres en el CIBERES.

Por su parte, la segunda línea de ayudas, con un importe de 450.000 euros, se dirige al ‘Proyecto Mitofun’, liderado por el director científico del CIBERFES, Dr. Leocadio Rodríguez Mañas, en la Fundación de Investigación Biomédica del Hospital Universitario de Getafe. El Consejo Científico Asesor destacó el enorme interés de este proyecto “en la medida en que permita conocer con mayor precisión la incidencia que las alteraciones mitocondriales tienen sobre la morbilidad de la población de mayor edad, además del carácter traslacional de la investigación y sus posibles efectos sobre un envejecimiento más saludable”.

El Dr. Rodríguez Mañas quiso subrayar lo excepcional de la convocatoria en España de una ayuda de esta cuantía dirigida a proyectos de investigación sobre envejecimiento, por lo que elogió la iniciativa de la Fundación Francisco Soria Melguizo. “Investigar en este campo es de una importancia capital, porque el propio envejecimiento plantea una serie de peculiaridades que solo pueden abordarse desde el propio conocimiento de lo que supone el envejecimiento”, indicó. Así, apuntó que “la investigación sobre el envejecimiento se centra no en aumentar la cantidad de años vividos, sino en la calidad, en mejorar la autonomía funcional”. En este campo, el proyecto Mitofun investigará “qué papel juegan la enfermedad y el estilo de vida en las alteraciones asociadas al propio proceso de envejecimiento, y qué papel juega en este punto la alteración de la mitocondria”, explicó. Para ello, se utilizarán datos del estudio Enrica Senior y del Estudio Toledo de Envejecimiento Saludable. Leocadio Rodríguez destacó el importante componente traslacional de esta nueva investigación, que puede contribuir al descubrimiento de biomarcadores con utilidad en el diagnóstico, el pronóstico y la indicación terapéutica.

Ambos proyectos tienen ahora un horizonte de desarrollo de 24 meses, según recogen las bases de la convocatoria.

En el acto celebrado en la Real Academia Nacional de Medicina, la Fundación hizo entrega también del Premio Francisco Soria Melguizo al Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla, “en atención a los méritos que concurren en su Unidad de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas, por su destacada aportación científica y clínica en el ámbito de la Microbiología”. 

En la clausura del acto participaron la directora general de Investigación e Innovación Tecnológica de la Comunidad de Madrid, María Luisa Castaño, y la directora del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), Raquel Yotti, que destacó “esta movilización social sin precedentes, que ha activado algo tan necesario como la filantropía científica”. “Aquí, la Fundación Soria Melguizo ha hecho una apuesta decidida por la ciencia que es un ejemplo a seguir por otras entidades, para que podamos tener una estructura de sustento al sistema español de ciencia y tecnología de forma sostenida”, apuntó.