Expertos abogan por una revisión de los actuales métodos diagnósticos del trastorno bipolar

Eduard Vieta, director científico del CIBERSAM
CIBER | lunes, 29 de marzo de 2021

 Los actuales sistemas de clasificación sobre la prevalencia y diagnóstico del trastorno bipolar deben ser revisados con urgencia a partir de un enfoque basado en la evidencia y en datos. Así lo indica un estudio de un grupo de expertos europeos de la Red de Trastornos Bipolares con participación del CIBER de Salud Mental (CIBERSAM) publicado en European Neuropsychopharmacology, en el que el último firmante es el director científico del CIBERSAM, Eduard Vieta (Hospital Clínico de Barcelona-IDIBAPS) y en el que también participa el grupo de Ana González Pinto en el Hospital Universitario de Álava. 

El trastorno bipolar es una patología psiquiátrica grave caracterizada por episodios recurrentes de manía (hiperactividad y euforia) y depresión (tristeza y apatía) que afecta a un 2% de la población. Aunque su causa última se desconoce, los datos disponibles de estudios sugieren que se trata de un trastorno con origen multifactorial, es decir, que en su desarrollo intervienen tanto factores ambientales como genéticos, por lo que es necesario avanzar en su diagnóstico de una manera  eficaz. Según explica Eduard Vieta, “hasta el momento, pocos estudios han investigado las consecuencias que tiene el diagnóstico y su validez para la prevalencia atendiendo a los diferentes criterios vigentes, de ahí que hayamos impulsado este trabajo”.

Los expertos discuten en este trabajo las implicaciones del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM)-5 y la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE)-11, sistemas de clasificación que se utilizan actualmente para el diagnóstico de las enfermedades mentales, sobre la prevalencia del trastorno bipolar y la validez de diagnóstico.

Este trabajo evidencia, una vez revisados y analizados los datos actuales sobre la prevalencia  del trastorno bipolar diagnosticado según el DSM-5 frente al DSM-IV, que el uso del actual método se traduce en un retraso en la evaluación y una intervención más tardía. Según explica la investigadora del CIBERSAM Ana González Pinto, “se necesitan con urgencia análisis específicos de la fiabilidad y validez de los criterios actuales de diagnóstico y un enfoque basado en datos para afrontar los cambios propuestos”.

Los resultados sugieren una disminución sustancial en la prevalencia del diagnóstico de trastorno bipolar con el DSM-5 en comparación al DSM-4, que oscila entre el 30 y el 50%, pero una disminución menor en la prevalencia de por vida, correspondiente a una reducción del 6%.

Más estudios y avances de la psiquiatría de precisión

Las alteraciones en el estado de ánimo son una característica central en este tipo  trastornos y, en consecuencia, en el DSM-IV se requería tan solo la presencia de  un estado de ánimo elevado, expansivo o irritable para diagnosticar un episodio maníaco. En cambio, a partir de la publicación del DSM-5 en el año 2013, se requiere que, además de las alteraciones del estado del ánimo, el paciente también presente un aumento del nivel de  energía o actividad para diagnosticar  tanto la manía como la hipomanía, que es una forma más leve de la anterior. Aunque la intención al modificar dicho criterio fue la  de mejorar la especificidad del diagnóstico del trastorno bipolar, a raíz de la aplicación de los criterios DSM-5 se ha observado una reducción en el número de diagnósticos de esta enfermedad que podría no ser fiel a la realidad del paciente.

Según explica Eduard Vieta, “estos cambios realizados en el sistema de clasificación tienen consecuencias tanto para la práctica clínica como para la investigación y se han introducido sin pruebas contundentes ni una consideración exhaustiva de las posibles implicaciones”. Por lo tanto, los autores de esta publicación insisten en la necesidad de revisar los criterios actuales mediante más estudios e incorporar, asimismo, información de datos genéticos, neuroimagen, biomarcadores y marcadores digitales para realizar el diagnóstico. Este último punto estaría en la línea de la llamada psiquiatría de precisión y  permitirá basar el diagnóstico no sólo en lo que el paciente y sus allegados expliquen, sino que también podrá apoyarse en la existencia de pruebas o indicadores más objetivos, tal y como ya sucede  en otras áreas de la medicina.

Enlace al artículo de referencia:

DSM-5 and ICD-11 criteria for bipolar disorder: Implications for the prevalence of bipolar disorder and validity of the diagnosis – A narrative review from the ECNP bipolar disorders network

Kessing LV, González-Pinto A, Fagiolini A, Bechdolf A, Reif A, Yildiz A, Etain B, Henry C, Severus E, Reininghaus EZ, Morken G, Goodwin GM, Scott J, Geddes JR, Rietschel M, Landén M, Manchia M, Bauer M, Martinez-Cengotitabengoa M, Andreassen OA, Ritter P, Kupka R, Licht RW, Nielsen RE, Schulze TG, Hajek T, Lagerberg TV, Bergink V, Vieta E.

Eur Neuropsychopharmacol. 2021 Feb 1:S0924-977X (21)00113-9. doi: 10.1016/j.euroneuro.2021.01.097. Epub ahead of print. PMID: 33541809.

https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0924977X21001139?via%3Dihub

Sobre el CIBERSAM

El Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER) es un consorcio dependiente del Instituto de Salud Carlos III (Ministerio de Ciencia e Innovación) y cofinanciado con fondos FEDER. El CIBER de Salud Mental (CIBERSAM) está formado por 25 grupos de investigación clínica, preclínica y traslacional. Está orientado fundamentalmente al estudio de trastornos mentales como depresión, esquizofrenia, trastorno bipolar, así como los trastornos de ansiedad y trastornos mentales del niño y del adolescente o la innovación terapéutica.

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