Investigan la calidad de vida percibida por las mujeres recién diagnosticadas de cáncer de mama

​Célula tumoral mamaria (ISCIII)
ISCIII | jueves, 18 de junio de 2020

Investigadoras del CIBERESP en el Centro Nacional de Epidemiología del ISCIII han participado en un estudio, publicado recientemente en Scientific Reports, que analiza la calidad de vida percibida por las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama y describe el malestar psicológico o emocional asociado al diagnóstico de la enfermedad. 

Según las conclusiones, reforzar el manejo de otras enfermedades concomitantes que puedan tener estas mujeres y seguir potenciando el apoyo social a las pacientes podría mejorar la calidad de vida y su percepción por parte de las mujeres.

Este trabajo forma parte del estudio EpiGEICAM, llevado a cabo en 23 hospitales de nueve comunidades autónomas, gracias a la colaboración de casi mil mujeres diagnosticadas con cáncer de mama (grupo de casos) y otras mil que no tienen la enfermedad (grupo control). El Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM) es el impulsor de la investigación, que ha recibido financiación de la Fundación Científica de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Científicas del Centro Nacional de Epidemiología (CNE) y del CIBERESP han colaborado en distintas fases del trabajo, desde su diseño hasta el análisis e interpretación de los resultados. En concreto, Marina Pollán, directora del CIBERESP y del CNE, Nerea Fernández de Larrea, Beatriz Pérez Gómez y Virginia Lope están entre las firmantes.

La investigación señala que las mujeres con un diagnóstico reciente de cáncer de mama manifiestan tener peor calidad de vida que la población general de mujeres de su misma edad. El trabajo ha analizado ocho esferas de la calidad de vida para establecer esta comparativa: función física, salud mental, vida social, dolor, salud general, vitalidad,  y limitaciones en la vida diaria derivadas de la condición física o emocional. Se ha trabajado con mujeres con edades comprendidas entre los 18 y los 70 años y todas ellas, tanto las pacientes oncológicas como las del grupo control respondieron a una encuesta epidemiológica sobre antecedentes personales y familiares y sobre estilos de vida,  además de a un cuestionario de calidad de vida (SF-36) y de distrés psicológico (GHQ-28).

Cinco veces más riesgo de distrés

En la comparación con las mujeres del grupo control, que eran mujeres de su misma edad y localidad de residencia pero sin la enfermedad, el porcentaje de mujeres que perciben una peor calidad de vida es mayor en las mujeres con cáncer de mama que en las del grupo control, tanto en la esfera física (65% frente a un 31%) como en la mental (37% frente a un 22%). 

Las conclusiones también señalan que las mujeres con cáncer de mama tienen hasta cinco veces más probabilidad de presentar algún grado de distrés emocional que las del grupo control. Concretamente, los resultados de la investigación revelan que el 54,4% de estas pacientes sufren distrés psicológico, frente al 23,6% de mujeres sin diagnóstico de cáncer de mama.

Entre los factores que se asocian a una peor calidad de vida, algunos son compartidos entre las mujeres con y sin cáncer. Por ejemplo, la insatisfacción con el apoyo social percibido se asoció con peor calidad de vida emocional, y un nivel de estudios más alto se relacionó con una mejor calidad de vida en el ámbito físico. 

Sin embargo, los investigadores detectaron otros factores que son especialmente relevantes en alguno de los dos grupos. Por ejemplo, la presencia de otras enfermedades se asoció con una peor calidad de vida física principalmente en las mujeres del grupo control, mientras que el tener hijos se relacionó con una peor calidad de vida mental sólo en las mujeres con cáncer.

Dar respuesta a las necesidades

Marina Pollán resalta la necesidad de investigar la salud percibida por parte de los propios pacientes, en este caso las mujeres diagnosticadas de cáncer de mama: "La originalidad de este estudio radica en la comparación de las pacientes con dos grupos de referencia, por una parte las mujeres de la población general española y por otra parte las mujeres del grupo control, que han contestado el mismo cuestionario, en su mayor parte son amigas, compañeras de trabajo o vecinas de las mismas pacientes. Nuestro trabajo pone de manifiesto la importancia del apoyo social para mantener una buena salud emocional", concluye la directora del CIBERESP.

Miguel Martín, presidente del Grupo GEICAM, añade: "Los resultados de este análisis ponen de manifiesto el impacto emocional que el diagnóstico de cáncer de mama supone y pueden ayudar a diseñar intervenciones adaptadas a las características de cada paciente, para dar respuesta a sus necesidades psicosociales, de forma individual y a lo largo de todo el tratamiento y el proceso de la enfermedad".

El cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente en las mujeres. Gracias al diagnóstico precoz y a la mejora en los tratamientos, la supervivencia de las mujeres con esta enfermedad ha aumentado mucho, y se estima que actualmente más del 80% de ellas tienen una esperanza de vida de más de 5 años tras el diagnóstico. Algunos estudios sugieren que una mejor calidad de vida percibida puede relacionarse con un mejor pronóstico de la enfermedad a largo plazo. En este contexto, el estudio de la calidad de vida cobra especial importancia, con el objetivo de lograr que el aumento conseguido en la supervivencia se acompañe también de una buena calidad de vida en estas mujeres.

Artículo de referencia:

Fernández de Larrea-Baz, N., Pérez-Gómez, B., Guerrero-Zotano, Á. et al. Primary breast cancer and health related quality of life in Spanish women: The EpiGEICAM case-control study. Sci Rep 10, 7741 (2020). https://doi.org/10.1038/s41598-020-63637-w

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