Nuevo impulso para estudiar la enfermedad arterial coronaria transmitida por el donante en pacientes con trasplante cardíaco

Los investigadores Marisa Crespo y David Couto
CIBER | viernes, 15 de noviembre de 2019

La mayor limitación para el trasplante cardiaco (TC) es el insuficiente número de donantes, por lo que es necesario identificar estrategias que permitan un mejor aprovechamiento de los órganos disponibles. Los criterios de aceptabilidad de un donante cardiaco han ido ampliándose con el tiempo, pero aun así el porcentaje de donantes cardiacos aceptados frente a los ofertados, disminuye cuando la edad del donante es > 45 años, siendo la principal causa la sospecha de enfermedad arterial coronaria (EAC) en el donante.

Los investigadores del CIBERCV David Couto, Marisa Crespo y Javier Muñiz, del grupo dirigido por la Dra. Crespo en el Complejo Hospitalario Universitario A Coruña, lideran el proyecto multicéntrico a nivel nacional Enfermedad arterial coronaria transmitida por el donante en receptores de trasplante cardíaco: prevalencia, factores de riesgo y repercusión pronóstica (DONOR-CAD)” que ha sido becado por la Fundación Mutua Madrileña. Participarán 10 centros de TC de 6 Comunidades Autónomas del territorio español, muchos de ellos miembros del CIBERCV.

David Couto, investigador principal del estudio DONOR-CAD, explica que “se pretende determinar, en pacientes con trasplante cardiaco, la prevalencia de enfermedad arterial coronaria transmitida por el donante angiográficamente significativa y no significativa, así como evaluar su papel en la supervivencia y en la tasa de eventos adversos, incluyendo del desarrollo de enfermedad vascular del injerto”. El investigador añade: “de modo secundario, se intentarán identificar predictores clínicos de EAC transmitida por el donante”. Para ello, los investigadores evaluarán, en pacientes con TC en la última década, las coronariografías basales (realizadas en los primeros meses post-TC), las características de los donantes y los eventos ocurridos durante el seguimiento, estableciendo un período de seguimiento mínimo de un año. El proyecto se llevará a cabo durante un período de tiempo estimado de 2 años. 

La hipótesis última del estudio es tratar de averiguar si los factores de riesgo cardiovascular clásicos del donante, como la edad o la HTA condicionan la presencia de EAC en los corazones que se ofertan y si ésta tiene un impacto pronóstico tras el TC.